domingo, 19 de julio de 2009

Capítulo I: De por qué empecé a tejer y por qué estoy aquí


Cuando era pequeña, me gustaba dormir en casa de mi abuela. Vivía al otro lado del pueblo y cada noche, después de cenar, yo cogía mi petate y marchaba a su casa, a dormir. Mi abuela, que se llamaba Felisa, tenía por encima de todas las cosas dos aficiones: Peinarse un moño con una trenza larga larga que recogía en un rodete sobre su cabeza todas las mañanas, y hacer punto. Recuerdo que la visitase a la hora que la visitase, mi abuela felisa siempre estaba tricotando. Unos calcetines, un tapete, una pelerina... Siempre. Con ella aprendí a calcetar, con una aguja de ganchillo algo torcida en la que se me enganchaba el hilo cuando hacía cadeneta.

No tardé en dejar de atascarme y cogerle el tranquillo y el gusto a aquello de hacer punto. En todos estos años, de mis manos han salido jerseys, chaquetas, gorros, bufandas, tapetes, puntillas para toallas, cubretapas para tarros de cocina y en los últimos meses, broches. Eso, y muchos trajes para las barbies de mi hija (conocida en esto de la red por muchos de vosotros, seguro que habéis visitado Tusitala en más de una ocasión). Todavía los conserva como oro en paño guardados en una enorme caja de cartón.

Si empecé en esto de tejer gracias a mi abuela, en la aventura de internet me he metido (a ver qué tal sale!!) de la mano de mi hija. Un día viene a casa y me dice: Mamá, hazme un par de sombreros de broche, que quiero regalarlos en un intercambio del blog. Así nacieron los primeros broches de sombrero (que viajaron a Cataluña nada menos) y así, como el que no quiere la cosa, nació Mari tenía un sombrerito.

Así que aquí, a partir de ahora, os iré mostrando lo que hago y os contaré un poco cómo es mi vida en un pueblecillo pequeño y rodeada de mis trastos de tricotar. ¡¡Ah, se me olvidaba!! Si algo os gusta, podéis hacerme el encargo.

Hasta pronto

Maribel

8 comentarios:

  1. Bienvenida a la blogosfera!
    Ya verás como enseguida te enganchas y conoces a mucha gente estupenda.
    Por cierto, tienes una hija que además de escribir de maravilla tiene un corazón de oro.
    Besos

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  2. bienvenida, te encantará, ya estoy deseando ver esas creaciones de ganchillo.

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  3. Bienvenida! Deseando estoy yo también ver tus cositas!

    Besotes

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  4. BIENVENIDA !!! a ver cuando empiezas a enseñarnos cosas ! un abrazo y nos vemos por la "red"
    Estibalitz

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  5. Bienvenida a la bloglosfera, verás como te gusta ¡¡¡esto engancha!!!
    Tengo que decirte que admiro mucho el trabajo de tu hija, y que estoy deseando ver el tuyo, aunque no me pillará de sorpresa ya que tengo un par de sombreretes que me regaló Berta y que lucen mis dos Mariquita Perez. Sson una monada, así que espero ver muchas cosas mas.
    Te seguiré de cerca. Besos

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  6. Bienvenida y muchas gracias por mostrarnos tus creaciones! Un beso

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  7. Pues bienvenida! Mucha suerte en este mundo virtual del que no podrás salir. Me ha encantado la historia de tu abuela. Eso me recuerda que este verano quiero pasar unos días en casa de la mía para que me enseñe a hacer ganchillo! Ella es una artista de las manualidades!


    Un beso y nos vemos por aqui!
    Eva

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